Viaje y Cultura

A través de este blog quiero mostrar mis artículos de viaje, sobre cultura, arte, arquitectura, patrimonio, tendencias, y otras apreciaciones. Mi intención es profundizar en las raíces, en la tierra, en el arte, y de alguna forma colaborar acercando ciertos conocimientos.

Cuidar de la tierra, de las personas, de nosotros mismos y compartir.

Viaje y Cultura

El mundo subterráneo de Terra Ronca

 A poco s metros del Camping de Ramiro  se encuentra la caverna Terra Ronca I, donde nos adentramos en la genial aventura de descu...

miércoles, 9 de julio de 2014

El otro lado de Ilhabela: un paraíso desconocido

 
 (praia do bonete)

Dentro del paraíso tropical que es Ilhabela viven dos comunidades tradicionales caiçaras, Bonete y Castelhanos, que están abiertas al turismo ecológico y que han mantenido la cultura y medio ambiente heredado de sus antepasados.
Por Javiera Silva Abalos desde Brasil.

Ser caiçara es “Plantar, pescar, hacer harina de mandioca”- cuenta Don Otamir, mientras cose minuciosamente la red que le dará de comer a él y a las 40 familias de la comunidad de Castelhanos. Habla bajito, entre dientes, pero levanta la vista de vez en cuando, dibujando una leve sonrisa. Tiene la piel curtida y una expresión serena en el rostro. El silencio toma cuenta del lugar, unos niños juegan por ahí cerca, las olas del mar revientan, el mar se recoge, una y otra vez. Un par de gallinas, unos perros.
 -¿Le gusta vivir aquí?- pregunto, -“Sí, me gusta la paz”-.

(praia dos Castelhanos)

Cuenta que demora unos tres días en preparar la red, y que cuando la pesca está buena consiguen unos cien kilos de pescado que les da para comer y para vender en la Vila (el centro de Ilhabela al otro lado de la sierra).
Ilhabela es el único municipio de Brasil que es un archipiélago, al cual pertenecen las islas de Búzios, Vitória, Pescadores y São Sebastián, más bien conocida como Ilhabela. Un paraíso ecológico con 73 playas de aguas claras y 27 cascadas cristalinas. Las más altas montañas de islas brasileras están aquí. El más alto es el Pico de São Sebastián, con 1375 m. Además posee una gran costa rocosa y muchos naufragios, de donde surgen historias de piratas y tesoros. Cerca del 84% de la isla está protegida por el Parque Estadual de Ilhabela.

Turismo ecológico y cultura caiçara
Castelhanos y Bonete son dos comunidades abiertas al turismo ecológico, esto quiere decir que hasta hoy se han desarrollado de tal forma de no afectar su cultura, la cual pude apreciar directamente a través de sus costumbres y estilo de vida. Quedan en playas de mar agitado, pero claro, al igual que su arena blanca donde se levantan los castañeros que envuelven con sombra el calor húmedo del litoral. Es el otro lado de la isla, donde el acceso es limitado. Aislamiento que favoreció la permanencia de la tradición caiçara. Donde se puede comer un pescado fresco, obtenido con técnicas caiçaras y disfrutar de una playa amplia y silenciosa, además desde aquí puede irse a otros lugares más inexplorados y salvajes, playas vírgenes de cara para el Atlántico, a los que se llega a través de caminatas en medio de la mata, de horas o días. Es importante usar repelente para combatir a los borrachudos, unos mosquitos ínfimos e insistentes.






(Mata Atlántica preservada no Parque Estadual Ilhabela)

Las comunidades tradicionales caiçaras son un producto del mestizaje, existen alrededor de 18 en el archipiélago. Los portugueses, en el siglo XVI, hicieron grandes cultivos de café y caña de azúcar en las planicies de Ilhabela. Los hacenderos trajeron de otros lados mano de obra esclava, tanto indígenas tupis como negros africanos. También llegaron italianos, franceses, ingleses y japoneses al saber de este paraíso cultivable. El mestizaje cultural está tan patente cuanto el mestizaje genético, fisonomías y rasgos que formaron una nueva cultura rica en tradiciones. Cuando abolieron la esclavitud, cerraron las haciendas, y las comunidades ya formadas pasaron a dedicarse a la pesca y agricultura.



(praia dos castelhanos)

Llegar a Castelhanos o Bonete es sin duda una aventura. Para Castelhanos hay jeeps 4x4 que llevan hasta las arenas blancas de la playa, atravesando árboles centenarios de la Mata Atlántica, ecosistema brasilero que hoy no mantiene ni el 5% de lo que un día fue. Para Bonete, existe un camino de 13 kms por mata preservada que sólo es posible hacer a pie; ir de barco es una opción para quien quiere comodidad y exclusividad. En ese sentido, la mejor opción, sinónimo de adrenalina, es el Flexboat, alrededor de dos horas de viaje a alta velocidad bordeando la costa rocosa.
Bonete es la comunidad más desarrollada, tienen internet satelital y luz, gracias a un generador a diésel que alimenta a las 120 casas. Los boneteiros tienen Facebook, ven la telenovela de las 6pm y lavan su ropa a máquina. Además Bonete cuenta con la posada-restaurant “Canto Bravo”, un rincón ecológico que atrae turistas de todo el mundo, parejas que disfrutan de una cena a la luz de las velas, aventureros en busca de tranquilad, surfistas detrás de la mejor ola.

Forma boneteira de vivir
“La comunidad de Bonete es un ejemplo de sustentabilidad”- afirmó, Cintia Bendazzoli, arqueóloga, quien trabaja hace cinco años en Ilhabela en pos del rescate de las prácticas tradicionales en las áreas de preservación ambiental.
“El caiçara se da el gusto de elegir el pez que quiere comer y la vida que quiere vivir, entonces, no hay porqué privarlos de la opción de vivir en un área de preservación ambiental y cuidar de su cultura como ellos eligieron” –acota Bendazzoli.  ,
Don Benedito de 88 años es uno de los caiçaras más antiguos de Bonete, se emociona al recitar sus rimas (Paskins), una práctica tradicional cada vez más rara en el litoral, que van acompañadas de viola caipira, una guitarra de diez cuerdas, y que cuentan historias de un pasado remoto. Desde que él tiene memoria recuerda Bonete de esta misma forma, con sus casitas de adobe, sus jardines, sus canoas, su mar claro, su naturaleza abundante. “No ha cambiado mucha cosa. Antiguamente las canoas eran a remo y demorábamos dos días en ir y volver de la ciudad”, cuenta. También, la producción del campo era mucho mayor, comían lo que plantaban, lo que junto al pescado y la harina de mandioca- tubérculo de la familia de la yuca-, era su base alimenticia.



(praia do Bonete)
-¿Qué es ser caiçara?- pregunto para Marcia, gestora del programa de turismo comunitario en Bonete -“Mantener nuestra cultura y seguir las reglas de nuestros padres y abuelos”- responde y luego ofrece un tour por los principales íconos de la comunidad como la casa da farinha, donde producen la harina de mandioca; un artesano local; una casa de pau a pique (técnica artesanal de construcción con bambú y barro); y Don Benedito, contador de historias.
Ademar y su nieto, Cleyton, estrujan la mandioca en el Tipi Ti, prensa artesanal, técnica que heredaron de los indios tupis que vivieron en el local cuando era colonia portuguesa. Ellos son de los pocos caiçaras de Bonete que aún producen harina de mandioca. Él ayuda a su abuelo y dice firmemente que mantendrá la tradición. Es un joven surfista, pesca de arpón y dice conseguir llegar a los 20 metros de profundidad a puro pulmón.



Muchas de las prácticas tradicionales caiçaras provienen de los tupis, como la elaboración de la harina de mandioca, la construcción de canoas, el cultivo de choclo, porotos, papas y la elaboración del Bijú, un pan indígena que se prepara con la yuca. También, la utilización de hierbas medicinales.
En ambas comunidades han formado asociaciones para la protección y preservación de su entorno y sus tradiciones, Amor Castelhanos y Bonete Sempre.  Actualmente, amenazados por la próxima elección del plan regulador del litoral de Ilhabela, lo que estaría decidiendo el futuro de ambas comunidades y que ha envuelto varias entidades ambientales, culturales, gubernamentales y no gubernamentales, nacionales e internacionales. Por un lado, la urbanización, especulación inmobiliaria y el turismo de masas; por el otro, el turismo ecológico que se viene desarrollando hasta ahora, sin grandes modificaciones en su ambiente, preservando la variedad de especies de flora y fauna autóctonas, sus aguas puras y cristalinas, y una de las mayores reservas de Mata Atlántica; y, sin duda, la rica experiencia de convivir con las comunidades tradicionales caiçaras, que viven de la pesca, que tienen sus fiestas, costumbres, sus creencias y un estilo de ser caiçara, de ser tranquilo, de vivir en armonía con su entorno.


(mirador no bonete)
(cachoeira do Gato acesso desde Castelhanos)

Agradecimientos: Hostel Central, Pousada Canto Bravo, Ilha Flat Hotel, Famiglia Manzoli, Tori Sushi, Azul Marinho Tour, Ilhabela Jeep Tour.

¿Dónde dormir?

Ilha Flat Hotel:
Tarifas incluyen desayuno y cena. Spa, piscina, áreas verdes.
Praia do Perequê. www.ilhaflat.com.br

Pousada Canto Bravo:
De estilo rústico, frente al mar en playa do Bonete. Ofrece comida tradicional caiçara. www.pousadacantobravo.com.br

Hostel Central
Buena ubicación, ideal para viajeros, cocina y piscina. Perequê. www.hostelcentral.com.br/

¿Dónde comer?

Comida italiana: Famiglia Manzoli
Se recomienda probar Spaghetti al Mare. Praia do Perequê. www.famigliamanzoli.com.br

Sushi: Tori Sushi Bar
Rodizio de sushi de miércoles a domingo. Saco da Capela. www.facebook.com/torilhabela

Comida casera: Cura
El más antiguo buffet por kilo de la isla. Praia do Perequê. www.curailhabela.com.br

Pescados y mariscos: Quiosque do Alemão
Frutos del mar y pescados frescos. Praia dos Castelhanos.

Paseos:

Castelhanos: Ilhabela Jeep Tour, www.ilhabelajeeptour.com
Bonete: Flexboat, lancha rápida, azulmarinho-tour.com.br

Ouro Preto, Minas Gerais: La ciudad patrimonial del oro





 El esplendor de la época del oro y los diamantes llevaron a la manifestación de magnificas construcciones; hoy, ciudad Patrimonio Histórico de la Humanidad, conservada y renovada como un museo a cielo abierto.
Por Javiera Silva Abalos desde Brasil

Una ciudad histórica que preservó, casi totalmente, su trazado arquitectónico original, una representación viva del esplendor del ciclo del oro, eso es Ouro Preto, donde ya existió una de las principales reservas de oro y diamantes del mundo. Esto permitió que, a mediados del siglo XVIII, el auge del oro manifestara verdaderos monumentos coloniales e iglesias barrocas con altos campanarios, además de puentes y calles de paralelepípedos de granito, estrechas y zigzagueantes. Construcciones hechas por manos esclavas y reflejo de la abundancia de minerales preciosos.
Fue en aquella época que Ouro Preto se consolidó como la capital del Circuito do Ouro o Estrada Real, caminos que conectaron, principalmente, Diamantina (norte de MG), Ouro Preto y Parati (litoral sur de RJ), además de otros poblados secundarios, para el traslado e intercambio de los minerales. Por aquí pasaba el oro y las piedras preciosas como diamantes, topacios (azul e imperial, este último sólo existe aquí), granates, turmalinas, agua marina y esmeraldas, minerales que aún son extraídos en la región.
En Minas Gerais, hicieron empeño en resguardar las monumentales construcciones barrocas de las ciudades históricas que constituyeron el Circuito do Ouro. Sobre todo, Ouro Preto, por ser la capital de Minas Gerais hasta 1897 y por contar con maestros del arte y la arquitectura barroca que diseñaron la ciudad.
Así, en la actualidad, pueden apreciarse verdaderos monumentos de arte como la Iglesia Nossa Senhora do Rosário, magnífica en su diseño y arquitectura, la mayor representación de la gran devoción del pueblo esclavo, quienes escondieron sus creencias en orixás y fuerzas de la naturaleza debajo del manto de los santos católicos, construyendo este y otros símbolos de su fe. Y la Iglesia de São Francisco de Assis, construida para la corona, esculpida y decorada por el consagrado maestro del arte sacra Antônio Francisco Lisboa, popularmente conocido como Aleijadinho, quien realizó el mayor aporte de producciones barrocas en Brasil. La iglesia, chapada en oro por dentro, posee esculturas de santos, óleos e vitrales, suntuoso reflejo de la abundancia de riquezas de la época, que actualmente se ubica al frente del anfiteatro que reúne a los artesanos de la piedra sabão (jabón en español), quienes hacen piezas de cocina, de ajedrez, cajitas, relojes y otros objetos esculpidos.  

(Igreja Nossa Senhora do Rosario)

Divinidad en el arte, junto a una historia de revolución, transmiten estas frías y altas paredes de Ouro Preto. Uno de los mayores movimientos de liberación del pueblo minero. Surgieron poetas, intelectuales, dueños de minas, que se rebelaron contra el dominio y la injusticia del imperio portugués, a causa de los altos impuestos, arbitrariedad e violencia. La llamada Inconfidencia Mineira fue desmantelada y sus integrantes juzgados por la corona en 1789. Tiradentes, quien se declaró jefe del movimiento, fue llevado a la horca y su cabeza expuesta frente a la casa de gobierno de Ouro Preto, antigua Vila Rica, donde hoy yace el Museo da Inconfidencia.
Para conservar las construcciones barrocas (destacadas en el panorama de la arquitectura mundial), las autoridades crearon leyes para garantir la preservación del patrimonio, primero en 1933 cuando fue nombrada Monumento Municipal, luego en 1937 declarada Patrimonio Nacional y seguidamente, con la creación del IPHAN, Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional, que cuida y resguarda la historia y arte del país, el patrimonio material, intangible y natural de Brasil, y vela para que la ciudad de Ouro Preto, Patrimonio de la Humanidad (UNESCO, 1980), respete su historia, fiscalizando e generando conciencia tanto en los visitantes como en los moradores.
Para la historiadora Angela Leite Xavier, autora del libro “Tesouros, fantasmas e lendas de Ouro Preto”, luego que la Unesco la nombrara ciudad patrimonial, -“llegó mucho turismo, porque la divulgó por el mundo. El patrimonio debe ser preservado porque representa nuestras raíces, nuestra identidad como pueblo. Ouro Preto es la tierra de Tiradentes y el palco de la Inconfidência Mineira. También fue centro de arte barroca con el genio Aleijadinho, nuestro gran maestro de la escultura sacra.”-.
En cada cerro, un mirador, donde puede observarse el paisaje verde de Ouro Preto, inserto entre montañas, atravesado por un río, y por un tren (El Tren da Vale, que realiza paseos turísticos a Mariana), entregando a la imaginación varios motivos de inspiración; la ciudad tiene cerca de 13 museos, 21 iglesias y capillas, la Casa da Ópera que es el teatro más antiguo en funcionamiento de todo el país, la Casa dos Contos, que hoy presenta exposiciones y es abierto a visitas y el Parque dos Contos que como su nombre lo dice parece un cuento, atraviesa la ciudad por el medio, pasando por jardines y terrazas.
A esto se suma una vasta programación cultural y las representaciones tradicionales como los blocos carnavalescos y los Congados, que homenajean a la Virgen del Rosario, entre otras festividades religiosas. Festivales de jazz, de cine, de teatro, de corales, atraen más y más visitantes todos los años, cautivados por la ciudad, su gastronomía minera, sus artesanías, joyerías, chocolaterías, librerías y galerías de arte. Ciertamente, Ouro Preto es una ciudad histórica y cultural en lo que a preservación e integración del arte a la vida cotidiana se refiere. Podría decirse que el esfuerzo para ser merecedora de tal nombre, Patrimonio de la Humanidad, se ve reflejado en el resultado de ser una ciudad que inspira y transmite arte, lo que abrió paso a un turismo sustentado en su propio patrimonio, potenciando los elementos que forman parte de su historia y su cultura.


martes, 7 de mayo de 2013

El Parque de las Aguas de Caxambu

Doce abundantes fuentes de aguas alimentan la tierra de Caxambu, en la Serra da Mantiqueira, considerada una de las principales ciudades del circuito de las aguas del sur de Minas Gerais, en Brasil. Fuentes de aguas con poder nutritivo y curativo, guardadas delicadamente en sus pérgolas históricas, como protegiendo un valioso secreto.

 

“El Parque de las Aguas: mayor potencial hidromineral del planeta”, leí en el ticket de ingreso que me dieron en la boletería. Mientras pensaba que tal descripción tiene una importante connotación, sentí, sutilmente, que todos mis sentidos se abandonaban al tiempo, estaba entrando en un parque de ensueños: jardines, pérgolas, árboles floridos, hojas secas amarillas y marrones, el agua brotando, constantemente, fluyendo directamente de la tierra.

En este mágico jardín de casi 210 mil metros cuadrados, existen doce fuentes naturales de agua, cada una con propiedades químicas y medicinales diferentes, ricas en fierro, magnesio, azufre, calcio, flúor, algunas radioactivas. Hay gaseosas y no gaseosas. Cada fuente actúa sobre áreas específicas del organismo: unas a nivel del hígado y la vesícula, otras estimulan la digestión. Pueden actuar sobre los riñones y también curando afecciones a la piel. Estas virtudes, determinan que sea el lugar del mundo con mayor potencial hídrico y mineral.





“No es cuestión de acreditar o no, es cosa de hacer una experiencia, no es una creencia, no es una leyenda, no es la fe, es un hecho real. Médicos y químicos estudiaron y llegaron a la conclusión que es cierto”- comentó Mota Pimenta de la secretaria de turismo de Caxambu. A lo que agregó, que la naturaleza y las condiciones del suelo permiten que existan estas diversas fuentes de agua con propiedades exclusivas.

De esta forma, los médicos en Caxambu recetan como principal remedio las aguas del parque, por ejemplo, quien tiene presión alta usa el agua de la fuente Venancio, la cual realiza una manutención del cuerpo.

El parque guía por caminos de piedras que unen todas las fuentes de agua, cada una con un nombre, titulando de esta forma a las construcciones románticas de finales del siglo XIX, que albergan las nacientes. Así, Doña Leopoldina es la primera pérgola y la primera fuente de agua mineral, gaseosa, que ayuda en la digestión.

Bañeras de hidromasajes, baños turcos, saunas, una gran piscina con agua mineral, son algunos de los atractivos para los visitantes que ofrece el Balneario del Parque de las Aguas, un edificio histórico que funciona como un Spa. Además, el parque cuenta con una laguna artificial y un teleférico que lleva a la cima de un cerro, donde hay una linda visual de la ciudad.

En 1868, corría la voz sobre este lugar dotado de una variedad de nacientes de aguas con poder curativo. A comienzos de ese siglo, ya habían sido descubiertas casualmente algunas nacientes con sabor fuerte y extraño en medio de la frondosa mata atlántica, enfermos de todas partes comenzaron a llegar por el rumor de ser aguas milagrosas. 

Hasta el castillo imperial en Río de Janeiro, llegó la noticia. Donde, la Princesa Isabel, hija del monarca y emperador de Brasil Don Pedro II, vivía con su marido Conde d’EU. Entonces, ella decidió que era el momento de experimentar una cura menos tradicional para su anemia que le estaba impidiendo concebir un heredero. Con este fin, visitó Caxambu, para comenzar un tratamiento en base a sus aguas minerales, que relatan los documentos, curó su mal.

Fue aquí que se construyó el primer hotel de Brasil, en 1881, el Hotel Caxambu. Era un tiempo de esplendor, de casinos, hoteles de lujo y visitantes de la alta sociedad. Mas, el nombre de la ciudad data de mucho antes. Se habla de la existencia de los nativos cataguases, quienes denominaron este lugar por sus aguas que hervían y burbujeaban, “cata”, que quiere decir hacer burbujas y “mbu”, hervir.

El Circuito de las Aguas, el primer circuito turístico de Brasil, incluye diez municipios en plena Serra de la Mantiqueira, siendo São Lorenço y Caxambu las ciudades principales. La región posee un clima agradable, lagos, cascadas, una riqueza natural que transmite tranquilidad y calidad de vida, además de su culinaria tradicional minera que vale la pena experimentar.

Luego de probar todas las aguas del Parque de las Aguas de Caxambu, hice las siguientes observaciones: en primer lugar, el agua definitivamente tiene sabor – para mi sorpresa- y no un sabor, tiene sabores variados; en segundo lugar, el agua alimenta; y en tercer lugar, ciertamente, tiene un poder curativo, físico. Además, agradecí la paz que se vivenciaba en aquel lugar.  

“Caxambu es una ciudad que vela por el bienestar de sus habitantes y visitantes, el Parque de las Aguas es el local perfecto para cuidar bien del cuerpo y el alma”- palabras publicadas en el sitio web: http://www.descubracaxambu.com.br/







lunes, 6 de mayo de 2013

São Tomé das Letras: piedras, misticismo, cucumelos




En la cúspide de un  camino de montañas al sur del estado brasilero Minas Gerais, en un brazo de la Serra da Mantequeira, donde el clima es propicio para la biodiversidad, donde aflora el cuarzo que es una fuente de magnetismo, donde afloran los cucumelos que son una fuente de misticismo, está situado São Tomé das Letras, una ciudad cubierta de piedras, que debe su nombre a Santo Tomás, ver para creer.

São Tomé das Letras fue construida en lo alto de la Serra da Mantequeira a 1444 metros de altitud sobre el nivel del mar, siendo un palco favorecido para la observación del valle, un mirador de 360 grados. El privilegiado escenario natural pertenece al “cerrado”, un tipo de vegetación que alude a una sabana tropical, como la africana, que es el segundo ecosistema más grande de Brasil después de la amazonia.  El clima predominante es tropical estacional, de invierno seco con una temperatura media de 25°C. Posee, además una gran biodiversidad de flora y fauna que forma parte de un área de protección ambiental (APA), lo que no determina que sea necesariamente protegida, porque no existe fiscalización para esta zona.  

A un nivel espiritual, la región es parte de uno de los siete Chakras del planeta Tierra, denominado Sistema Geográfico Sul Minero: un circuito de ocho ciudades que representan la constelación de Orion: Pouso Alto, Itanhandú, Carmo de Minas, São Tomé das Letras, María da Fé, Conceição do Rio Verde, Aiuruoca y São Lourenço, la ciudad central.

Con el fin de esclarecer un poco esta creencia espiritual, Elisabeth Costa de la Sociedad Brasilera Eubiose, escuela de iniciación teosófica que estudia las ciencias ocultas y tiene sede en São Tomé, explica que en esta parte del planeta existe un vórtice de energía, que actúa como un espiral de adentro hacia afuera y de afuera hacia dentro, emanando vibraciones positivas para el mundo con el fin de ayudar a su evolución. –“Las personas que llegan aquí vienen a evolucionar”- cuenta.

La energía circundante atrae personas de todas partes del mundo, sin saber por qué, y de alguna manera u otra, ellas desenvuelven su espiritualidad y van en busca de su ser interior –“En esta región las personas son verdaderas, muestran su esencia, y eso puede ser muy bueno o muy malo”- comenta Bernadette Cavarzan, moradora de la ciudad hace 26 años.




El ideal hippie


Durante los años 80 llegó una ola de hipismo a la ciudad, cuenta Bernadette, jóvenes entusiasmados con un estilo de vida más libre, quienes buscaban la forma de escapar a la realidad, para olvidar por un rato la represión de la dictadura.

-“En ese entonces los hippies eran una filosofía que creía en un mundo mejor, sin miseria, con un sistema basado en el intercambio, sin el sufrimiento que trae el dinero. Fue la época de Gilberto Gil, Caetano Veloso, María Betania”- cuenta Bernadette, dueña de la posada Alpha Centauris.  


Ahora, el dinero ya permeó hasta los más adentrados en la filosofía. Son pocos, los que pueden contar que viven ajenos al sistema. Pero aquí en São Tomé todavía hay algunos que por lo menos lo intentan, cultivando sus huertas, intercambiando bienes, produciendo y desenvolviendo el arte. Son los antiguos, los dinosaurios como aquí los llaman, los que buscaron una manera de continuar el ideal hippie. 



Algunos viven aislados en sus tierras, cultivando, sin mayores deseos de sociedad e intercambio cultural, sin ambición, son aquellos que rara vez se ven en la ciudad o en las cascadas -puntos turísticos- de sandalias recicladas, cabello largo, barba descuidada. Otros, crearon posadas o tiendas de artesanía, para de alguna forma escapar al bullicio de la gran ciudad y depender de sí mismos.

Si bien estrictamente no pertenecen al concepto de hippies, porque dependen del intercambio monetario, para los visitantes de la ciudad aquí aún se vive la filosofía de amor y paz, porque visualmente el arte está integrado a la vida diaria y porque existe una vida más tranquila, cerca de la naturaleza y del trabajo espiritual.

El arte se vivencia en las calles y en las construcciones montadas piedra sobre piedra, como los incas, encajadas sin dejar un mínimo espacio para el viento y la humedad. En las tiendas de artesanía, en las paredes pintadas con duendes, hadas y extraterrestres, en los estilos hippies de sus habitantes.

Una experiencia mística

Ese tiempo de hipismo en São Tomé abrió paso a la experimentación con drogas, entre ellas el cucumelo azul, hongo alucinógeno que crece abundantemente en regiones donde existen pastos, vacas y humedad, que se reconoce al cortar el tallo, porque queda pintado de azul. 

Entre esas personas que llegaron atraídas por la mística y la fama de crecer cucumelos, está Karlos Kewlar, artista dueño de la posada Phoenix, quien ya experimentó varios viajes astrales con psilocybe azurescens o cucumelo azul, como le llaman en Brasil.  Para él, São Tomé das Letras abrió las puertas de su percepción, el viaje con cucumelos le regaló la experiencia de despertar, de vivenciar todas las perspectivas del universo. Cuenta que de verdad no dan ganas de volver. Pero esto no sucede con una dosis cualquiera, tiene que ser una dosis heroica, que para su peso es de 10 hongos. Sino, la experiencia más común es una amplificación de los sentidos, del color, de las sensaciones.
 
“Estamos amarrados por el ego y el cucumelo, al igual que el LSD, derrumba el ego y permite una comunión con el todo”; cuenta Karlos. Claro, si es tomado de forma terapéutica, en un espacio tranquilo y sin peligros, porque si es tomado con muchas personas y estímulos puede provocar pánico y miedo, porque la sustancia bioquímica psilocibina, sustância que fue aislada por Albert Hofman en 1958, el creador del LSD, abre los receptores y deja a la persona que lo consume susceptible a todo tipo de energías.

Una experiencia similar, pero sin alucinógenos, sintió Bernadette cuando llegó a São Tomé das Letras por primera vez, ella sintió una alegría inmensa y una paz que le concedió clareza a su espíritu, lo que determinó que abandonara un trabajo demandante de publicista y actriz de televisión para vivir aquí:

-“Indudablemente este es un lugar especial, aquí las personas vienen a liberarse de sus patrones, cada uno de una forma diferente, algunos experimentan con drogas, otros dejan su corbata para correr desnudos en lo alto de las piedras. Es un catalizador que muestra lo que está dentro de las personas.”-.

En São Tomé podemos observar que hay una diversidad de conocimientos, que sin juntarse uno con otro, conviven sanamente. Conviven estilos de vidas, religiones y escuelas iniciáticas. En São Tomé los rituales son parte de su mística. Existe la iglesia de Santo Daime, que trabaja en la línea de la Ayahuasca; la Sociedad Brasilera de Eubiose y el instituto de estudios síquicos Imagick, ambas líneas filosóficas para el entendimiento del ser humano y su conexión con el universo; además, se dice que es la capital de la ufología en Brasil, por ser la ciudad con más avistamientos de ovnis registrados en la historia.

Imagick es una institución más cerca de lo mágico, rituales que mueven las energías y fuerzas de la naturaleza, que entregan poder de autoconocimiento y conectan con el todo. Eubiose, por su parte es una escuela iniciática que estudia los misterios ocultos del universo para ayudar a la evolución del ser humano. Ambas, trabajan con la mente y la conciencia y no usan psicotrópicos.

Sea lo que sea, algo tiene esta ciudad que no es posible describir con palabras, algo que hace que las personas encuentren su sentido o se pierdan sin encontrarlo. Magia, espiritualismo, conexión con seres intraterrenos o extraterrenos, cosmología. Palabras que hablan de irrealidad.







Irrealidad v/s Realidad: extracción de la piedra cuarcito

Porque en la realidad, lo más concreto es la piedra cuarcito que aquí se extrae, quizás lo único realmente real, que es exportado para todo el mundo. El cuarcito es un mineral muy abundante en esta región y se usa para decoración, construcción de casas y piscinas. De este mineral, a través de una formación metamórfica, surge el cuarzo, que es una roca que tiene la propiedad de acumular energía, lo que podría provocar atracción. Además, de aquí nace el cristal de cuarzo, que tiene como principal característica la punta de seis lados.

La expansión de la minería crece abarcando cada vez más montañas, pero la ciudad no se favorece con eso. Hasta el momento, la inversión cultural y educacional es precaria en relación al crecimiento económico de la minería, y ni hablar de compensaciones o responsabilidad social, las empresas mineras están lejos de una mentalidad sustentable. En primer lugar, y con bastante ventaja, São Tomé das Letras es una ciudad minera, y en segundo lugar es turística. La mayoría de las familias obtiene su sustento de la extracción de la piedra, mientras que otros trabajan con turismo,  agricultura y servicios municipales.

Don Milton, nativo de São Tomé, dice que durante décadas la extracción de la piedra fue descontrolada pero que ahora eso está cambiando gracias a algunas leyes federales que comenzaron a actuar. La primera imagen que los visitantes ven llegando por la carreta que une Tres Corações es chocante, la montaña comida y olvida, cerros de sobras y polvo de cuarcito cubriéndola, lo que impide su reforestación. Del otro lado de la montaña es Área de Protección Ambiental lo que impide a la minería entrar. Es como un telón de teatro, una visual increíble, el contraste entre la desnudez blanca de un lado y la diversa vegetación del otro.


 -“El turismo es positivo, ayuda al crecimiento de la ciudad. Muchos se quedan viviendo porque es un lugar tranquilo, con mucha naturaleza”, cuenta Don Milton, quien vio como la región se fue poblando. Hace 30 años eran contadas las casas y todos se conocían, ahora viven cerca de 7000 personas, la mayoría trabaja en la pedrera (extracción de piedra), mientras que otros se atreven a desarrollar mejor la oferta turística. Porque si algo es indudable, es que hay mucho por hacer para ser realmente una ciudad con infraestructura adecuada para recibir a los visitantes. 

São Tomé das Letras emana una energía de evolución para el mundo, pero no es una ciudad evolucionada, sino todo lo contrario. Frente a lo cual Elisabeth Costa de Eubiose dice que el cambio puede demorar porque no es la hora, pero que va a suceder aunque sea en 300 años más.

Si bien es un escenario mágico y lleno de misterios, con una naturaleza única, tiene también un cierto aire de olvido. Recuerda a los escenarios usados por Gabriel García Márquez para sus libros, lugares ilógicamente dejados al tiempo y al recuerdo, con personajes peculiares de historias mágicas. 




Historias mágicas y turismo rural

Una historia cuenta de una caverna llamada Gruta do Carimbado que conecta con Machu Pichu. Algunos escépticos hicieron la prueba, pero sólo avanzaron 15kms sin ver el final, los espiritualistas hablan de portales y dimensiones.
También están las extrañas formaciones rocosas sobre las montañas con forma de grandes columnas, portales naturales, donde se han visto sobrevolando naves espaciales.  El pico do Gavião es uno de eses lugares mágicos. Existe también la famosa ladera do Amendoim que tiene un magnetismo tan potente que hace que un auto suba la ladera apagado y con freno de mano, algo que ya muchas personas han venido a comprobar.  Además tiene muchas caídas de agua y nacientes de este mineral puro y cristalino.  Indudablemente el potencial turístico es enorme.

El nombre de São Tomé das Letras se debe a la aventura del esclavo Jõao Antão, quien escapó de las manos del Barón de Alfenas (dueño en el siglo XVIII de todas las tierras de la región) y se refugió en una gruta. Allí se le apareció un hombre vestido de blanco que le entregó una carta y le dijo que se la llevara al barón porque él lo iba a liberar. El esclavo fue y el barón sorprendido por la caligrafía de la carta pidió a su servidor que lo llevara al lugar donde estaba aquel hombre y lo perdonaría. Fueron y encontraron la estatuilla de Santo Tomás, el fiel retrato del hombre que se le apareció al esclavo. Entonces, el barón construyó una Iglesia y fundó la ciudad como São Tomé (Santo Tomás en portugués) y das Letras, porque en aquella misma gruta han descubierto inscripciones rupestres que tienen alrededor de 2000 años de antigüedad, que marcaron el paso de los indios nómades cataguases por la región.



Aquí, todo es más intenso

En la opinión de Adriana Righetti, moradora desde 1997 y astróloga, esta ciudad tiene la cualidad de despertar talentos y de intensificar todo, reconoce haber desarrollado su profesión aquí. Ella cree en el ciclo de los astros y su influencia física, pero no ve en ello una religión, sino una forma de autoconocimiento. Sobre la diversidad de formas espirituales y experiencia con drogas ella dice que no es más que una forma de evadir la realidad, porque la espiritualidad tiene más que ver con conectarse con la intuición, y precisa de conquistar la materialidad:

-“Estamos en una sociedad que incentiva a buscar fuera en vez de buscar dentro, sea drogas, sea religión, es una forma de evadir la realidad “- explica Adriana, agrega que el uso de estas formas de evasión genera dependencia y disminuye la capacidad de lidiar con la realidad material, lo que explicaría la falta de desarrollo de la ciudad.  -“Al final lo único real es la pedrera, lo único que sigue avanzando, lo demás es etéreo.”- acota.

Con todo esto, se podría pensar que São Tomé es una pequeña representación del caos global, solo que aquí está todo más junto y apretado. La materialidad y destrucción de la minería junto a la espiritualidad, al arte, a las historias sobre viajes psicodélicos. Por un lado una energía de estancamiento y por otro aquella energía de evolución, individual o comunitaria. Una intensificación de las fuerzas provocada por la energía acumulada en las piedras sería la respuesta para todo lo que aquí acontece. Por eso, algunos consiguen evolucionar y potenciar sus talentos, mientras unos cuantos terminan perdidos en los recovecos de la mente. Como sea, São Tomé das Letras da mucho para contar, porque magia aquí se siente y se vive de las más diversas maneras.